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CREATIVIDAD - CAMBIAR O MORIR

 Los hábitos son como un resorte: si uno quiere cambiarlos, tiene que estirarlos fuertemente por un tiempo prolongado. De lo contrario, vuelven a su posición. Por ello, muchos esfuerzos de cambio empre­ sarial no dan resultados. Si el «resorte» no es estirado con el suficien­ te compromiso y por el tiempo necesario, las cosas vuelven a la normalidad.

En primer lugar, se debe desarrollar en las personas una actitud de toma de riesgos y de ruptura de esquemas, empezando por los directivos más altos en la organización. No podemos pedir a un ejecutivo que tome riesgos o que sea innovador cuando su jefe es un seguróla que se rige por la forma tradicional de  hacer las cosas.

Si tuviéramos que graficar la actitud que debemos tomar, podría­ mos decir que debemos ser como la langosta. La langosta nace en una pequeña caparazón que le sirve para sus primeros meses de vida, pero luego tiene que tomar el riesgo de salir de allí para adquirir una caparazón nueva que le permita seguir desarrollándose. Durante dos días se queda sin caparazón, vulnerable al ataque de otras especies o de las corrientes que la pueden aplastar contra las rocas. Nosotros también debemos aprender a tomar el riesgo de cambiar nuestra «ca­parazón» o esquemas, que muchas veces nos limitan y nos hacen perder oportunidades de crecimiento personal y empresarial.

El mura o competitivo de hoy exige personas flexibles, que tomen riesgos y que rompan esquemas. Estas personas serán las creadoras del caos en la industria, en vez de los «segundones» que reaccionan con desventaja ante el caos creado por sus competidores.